Angy, me gustaría que me hablaras de unos huevos masturbadores para hombre que han salido al mercado, el otro día me lo contaba un amigo y me pareció muy curioso. Gracias y enhorabuena por el consultorio, me parece muy interesante todo lo que cuentas. Salvador
Hola, Salvador. Efectivamente, hace ya un tiempo han salido unos huevos muy curiosos que no están pensados precisamente para hacer una tortilla española. Yo cuando los vi por primera vez, deseé ser hombre y tener un pene para probarlos, en serio. Ahora te preguntarás para qué le sirve un huevo a un hombre. Pues te lo voy a explicar. Estos maravillosos huevos están fabricados en Japón por la marca Tenga, y es que los japoneses ya sabemos que tienen demasiado tiempo libre para pensar, si no, ¿de dónde han salido los Pokemon, Hello Kitty o Shin Chan de turno? Gracias a los japoneses, tenemos en nuestro país este increíble artilugio que no hace sino cambiar el concepto de masturbación masculina, haciendo de ella una nueva y placentera experiencia que ningún hombre debería perderse.
Os quejáis de que siempre es lo mismo y de que la mayoría de juguetes están pensados para las mujeres. A lo largo de la Historia habéis probado cientos de técnicas para tocaros la chorra: el pastel de manzana, la mano al revés, la mosca sin patas, la seta… y así podría continuar durante tres o cuatro páginas.
Pues mira por dónde: ahora tenéis la oportunidad de probar algo nuevo y realmente sorprendente, así que no os la perdáis.
El huevo Tenga, de unos siete centímetros de alto por cinco de ancho –vamos, como un huevo normal- está hecho de un material que se llama elastómero, que es algo así como una goma elástica con un suave y húmedo tacto que hará las delicias de todo macho. Al desprecintarlo, el huevo está hueco, y en su interior contiene una bolsita de lubricante para poder utilizarlo. Abrimos el sobre, echamos el lubricante dentro del huevo y ¿ahora qué? Pues muy sencillo, colocamos la punta del huevo, que tiene un agujero, en el glande, a modo de capuchón, y seguidamente con la mano lo deslizamos hacia abajo, envolviendo todo el tronco del falo con el agradable abrazo del huevo. La velocidad la marca cada uno; además, el huevo se adapta al tamaño de cada pene, estirándose una y otra vez y estimulándote de arriba abajo, de abajo a arriba. ¿No es maravilloso? Sentirás como si una mano ajena frotara tu miembro con cariño y amor, o mejor aún, como si unos labios carnosos lo presionaran, ofreciéndole esa humedad y placer que tanto os vuelve locos. Pero ahí no acaba todo. ¡Tenéis hasta seis modelos distintos de huevos para probar, casi uno por día de la semana!
El verde: TENGA Egg Clicker, con nódulos y protuberancias para una fricción más intensa.
El morado: TENGA Egg Spider, con forma de tela de araña para una viscosidad máxima.
El azul: TENGA Egg Wavy, con estrías onduladas para un placer más suave y delicado.
El naranja: TENGA Egg Twister, con nervios en forma de espiral que te harán estremecer de placer.
El rosa: TENGA Egg Stepper, con protuberancias en dos tiempos para el roce sublime.
El marrón: TENGA Egg Silky, lleno de filamentos finos como la seda, para una delicada caricia.
Puedes empezar con el que más ilusión te haga, y después ir probándolos todos, uno a uno, hasta que encuentres el que mejor te vaya, aunque lo mejor es tener siempre varios guardados esperándote.
Lo bueno es que si los tienes en la cocina pasan totalmente desapercibidos. Como ves, la masturbación masculina está yendo más allá de las bocas y vaginas de siempre. Alguien con corazoncito –y con la mano llena de callos- está rompiéndose los cuernos en algún laboratorio, ideando nuevas fórmulas y experimentando para encontrar productos de calidad para que los hombres probéis cosas nuevas. Y esto no ha hecho más que empezar, amigo.
El huevo en principio es de un solo uso, pero si lo tratas con mimo y mucho cuidado, podrás usarlo hasta cuatro o cinco veces. Sólo tienes que limpiarlo bien, con agua y jabón neutro, dejarlo secar y listo para la siguiente ocasión, eso sí, con una lubricación extra. Lo puedes utilizar a solas, pero lo mejor, si tienes pareja, es que lo compartas con ella, para un mayor morbo. Ver cómo su mano te regala esta masturbación es un regalo caído del cielo. A partir de ahora, cuando la veas preparando un huevo frito. se te despertarán tus instintos más salvajes.
El huevo Tenga es un gran descubrimiento que hasta a mí me ha dejado boquiabierta, te lo puedo asegurar. Acércate a nuestra tienda en Vall de Uxó, o bien entra en nuestra tienda online, www.sexyboomjugueteria.com, y echa un vistazo a esta maravilla. También puedes entrar en Youtube y buscar el vídeo del huevo Tenga para que veas cómo funciona.
Salvador, los huevos te están esperando. ¿Por qué color deseas empezar?