Angy, me gustaría comprarme un juguete que fuera lo más parecido al sexo oral. ¿Qué tenéis por ahí que sea efectivo? La Vampira.
¡Estás de enhorabuena, Vampira! Gracias a Dios, existen personas en el mundo que dedican jornadas de ocho horas al día para pensar y diseñar juguetes y complementos que nos den el máximo placer. Un buen día hace unos meses, alguien cuyo amante era un huevón se cansó de esperar, tuvo una inspiración divina y se inventó el Sqweel, juguete revolucionario que con sólo verlo ya se te erizan los pelos. Y es que Sqweel es el primer simulador de sexo oral del mercado compuesto de varias lenguas, las cuales giran cual ventilador del placer para rozar tu jardín secreto y transportarte a un mundo de colorines y fuegos artificiales.
Directamente venido desde Inglaterra, Sqweel es único en su especie: consta de 10 lenguas de silicona aterciopelada suave, colocadas una debajo de la otra, que giran a tres ritmos distintos
-tú eliges la velocidad que desees-, creando en tus genitales la sensación casi real de un cunnilingus en toda regla. Es súper fácil de manejar, ya que se acopla al tamaño de tu mano –mide 11,5 cm. de largo-. Además, lo puedes utilizar también en cualquier parte del cuerpo que desees, como los pezones, ya que ofrece muchas posibilidades en tus fantasías eróticas. Incluso los hombres pueden experimentar el placer de sus lenguas lamiendo su pene y sus testículos, por lo que lo podéis compartir en pareja como un complemento de vuestras sesiones amatorias.
Lo mejor es utilizar Sqweel junto con un lubricante de base acuosa, que podrás aplicártelo directamente en toda la zona vulvar para aumentar mucho más las sensaciones de las lenguas acariciando tu clítoris y tus labios tanto mayores como menores.
Sqweel es muy sencillo de limpiar: basta retirar la carcasa de plástico protectora y a continuación lavar la rueda de lenguas con agua tibia y jabón neutro. Las lenguas están fabricadas en silicona de grado médico, hipoalergénica e inodora. También viene con una tapa para que pase más desapercibido, por lo que se convierte en un juguete altamente discreto, especialmente pensado para esquivar madres, suegras o niños cotillas.
En Sexyboom estamos encantados y muy excitados con Sqweel, ya que no hemos visto nunca nada igual; si lo que deseas es disfrutar de una tremenda sesión de sexo oral, manejando tú el ritmo y la velocidad, Sqweel es, sin duda, tu juguete.
Si Sqweel hubiera existido antes, la leyenda urbana del perro y la mermelada nunca hubieran tenido lugar.
Sqweel es lo que faltaba por inventar. Ahora las mujeres podemos vivir felices y tranquilas; ya podemos comprar una lavadora sin permiso del marido, votar en las Elecciones y disfrutar de un cunnilingus cuando queramos. Vampira, no te lo pienses más y llévate tu Sqweel, a ver si aún te vas a quedar sin él.