viernes, 27 de febrero de 2009

El principote azul

¿Cuál es el juguete ideal para una mujer? Quiero compartir el mejor con ella. Sandokán

Sandokán, ésa es la pregunta del millón, es como si yo preguntara a los hombres cuál seria el mejor gol. ¿Por la escuadra? ¿De rabona? ¿De vaselina? ¿En el último minuto? Pues todos son goles, que es lo que cuenta, y a cada uno le gusta uno.
En el sexo, y con los juguetes, pasa lo mismo. A cada mujer le gusta que le metan el gol de forma distinta; lo que seguro no quieren es que la pelota se vaya a la gradería o que justo cuando vayas a chutar resbales y te caigas de morros. Ellas quieren gritar gol, como tú.
El juguete ideal es aquél que a ella le estimule de la forma que más le guste y donde le guste, y para ello hay que experimentar mucho. Cuanto más se conozca ella misma y la conozcas tú, mejor podréis elegir el juguete. Voy a enumerar, para que te hagas una idea, unas pocas variables para el éxito –o no-:

- Que sea un juguete para introducir en la vagina, el ano o para estimularse externamente (clítoris, labios mayores, menores, pezones…) Aquí ya haces la criba más importante.
- Que tenga forma fálica y sea realista (con todas las venazas), que sea de diseño o que tenga forma de delfín, dragón, gusano, pato, mariposa o cualquier otro bicho inofensivo.
- Que esté duro como un bate de béisbol o sea más bien blandito y flexible
- Que tenga una vibración suave o potente
- Que tenga una vibración continua o discontinua.
- Que lo pueda utilizar en el agua porque su fantasía preferida sea montárselo con el fontanero.
- Que la punta del juguete esté inclinada para acceder a su punto G
- Que quiera estimularse a la vez vaginal y clitorianamente
- Que quiera estimularse a la vez vaginal, clitoriana y analmente, y porque ya no le quedan más orificios.

Podría seguir más y más. Con todo esto, preguntar cuál es el cacharro ideal es algo muy genérico. Eso sí, lo importante es que sea siempre de buena calidad –haced el favor de no jugar con cualquier cosa, para eso ya están los pepinos o la socorrida escobilla de váter- para que no lo tengáis que tirar al contenedor de reciclaje a los dos usos. Esto implica un material hipoalergénico, libre de ftalatos tóxicos y que no sea muy poroso, esto es, que no retenga fluidos ni olores indeseables –la silicona es de lo mejor-.
Por lo demás, probar, probar y probar hasta dar con el que más le satisfaga. Os animo a que compréis uno entre los dos. Acercaos a la tienda y podréis ver y tocar los juguetes en persona. O si no, en nuestra web tenéis acceso a las diferentes categorías para elegir juguete de forma fácil y efectiva, gracias a las fotos y las descripciones que los acompañan.
Esto es como encontrar pareja, chico. Con la diferencia de que aquí puedes ser polígamo.

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