viernes, 27 de febrero de 2009

La inversión que menos dura puesta

Angy, ¿qué tipo de lencería gusta más a los hombres? Quiero sorprender a mi pareja con algo espectacular el día de San Valentín pero también me da algo de corte por cómo me siente. Gracias por tus consejos. Silvia G.


Silvia, un hombre será capaz de detectar a kilómetros un fuera de juego posicional o la marca de neumáticos de cualquier coche, pero sus ojos jamás se percatan de una estría, y mucho menos de la piel de naranja. ¿Crees que se va a fijar en esas cosas un hombre ciego de amor testicular ante una mujer enfundada en una hermosa pieza de lencería? Cualquier cosa que te pongas (a excepción de las bragas abuelísticas) le dejará extasiado. La razón es ésta: a la mayoría de hombres les atrae mucho más una mujer en ropa interior que totalmente desnuda; en bolas les descubres todo el pastel y eso no tiene gracia. Es como si empezasen a ver una peli por el final. Mejor ir viendo el argumento poco a poco y dejarse sorprender por la última escena.

En Sexyboom tenemos una gran variedad de modelos de lencería, entre los que destacan los de la marca americana Shirley of Hollywood, de gran calidad y diseños exclusivos; este año hemos alargado las rebajas hasta San Valentín y tenemos unos precios que te dejarán de piedra –y a él más-: babydolls o picardías, bustiers, ligueros, catsuits, bodys, batas, vestidos, tangas y otros complementos como boas, guantes, bisutería corporal, abanicos o máscaras de todos los colores y formas, desde lo más sugerente hasta lo más atrevido. Todo dependerá de tu forma de ser; la ropa interior es un reflejo de cómo te ves tú. Ahora, ¿cómo quieres que te vea él? Ahí van algunas ideas:

- Enfúndate en un catsuit negro con unos zapatos de tacón de aguja. Un catsuit es una explosiva malla elástica corporal –las hay de varios acabados: opacos, de rejilla, de látex…- y suele venir con un agujero en tu zona genital (adivina para qué). Antes de que te des cuenta estarás mirando para Cuenca y el catsuit se lo estará comiendo el perro en la cocina.
- Un liguero acompañado de una bata transparente. ¿Necesitas algo más? El liguero, ese minúsculo trozo de tela que los vuelve locos, lo pondrá tan caliente que necesitarás una radial para sacártelo de encima. Lo acompañas de unas medias de red y le pides que te las quite con la boca sin hacerte ninguna carrera.
- Un body con copas abiertas para darle el pecho si se pone a llorar. Como complemento, rodeas tus pezones erectos con unas joyas de bisutería, que quedan muy elegantes y son de lo más original. O mejor aún, ponte unas pezoneras con hilos colgantes y atrévete a mover tu delantera en círculos. No le quitará ni el ojo ni el diente de encima.
- Recíbele detrás de la puerta SÓLO con una boa roja y un abanico de marabú. Mientras que tu boa es de plumas, la suya cobrará vida.
- Otra opción: plántate una conjunto de látex de dos piezas y una máscara a lo Catwoman. Sólo tienes que comenzar a lamerle como una gata hasta que se ponga como un tigre.
- Cualquier picardías es una bomba de relojería, y siempre queda genial en el suelo de la habitación. Puedes complementarlo con unos guantes de raso o de encaje, regalarle un strip-tease a lo Gilda y acabarlo a lo Kim Basinger (el maravilloso mundo del strip-tease, esa técnica que toda mujer debería dominar).

Podría seguir dándote muchas más combinaciones, pero es cuestión de que busques con qué te sientes más identificada. Échale un vistazo a nuestra web o acércate a la tienda y podrás elegir entre decenas de modelos que te sentarán de vicio. Si con todo esto tu chico se fija en el color de las paredes, dale boleto y llama a San Valentín, él sí que no te hará ascos. Suerte.

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